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ST Sent. de Tutela

ST Sent. de Tutela (444)

La Corte Constitucional negó el amparo del derecho a la consulta previa solicitado por el Consejo Comunitario Guapi Abajo debido a que se determinó que no se había vulnerado dicho derecho en el contexto del proyecto de construcción de la estación de guardacostas en el Parque Nacional Natural Gorgona. La Sala concluyó que, para cada una de las licencias y sus modificaciones que autorizaron la ejecución del proyecto, se contaba con la respectiva certificación y/o resolución del Ministerio del Interior y de la Dirección de la Autoridad Nacional de Consulta Previa, en las cuales se estableció la improcedencia de la consulta previa. Además, se argumentó que el proyecto no generaba ninguna afectación directa a la comunidad Guapi Abajo.

La sentencia aborda un caso de tutela relacionado con la comunidad indígena Métiwa Guacamayas, donde se discuten vulneraciones a sus derechos fundamentales, especialmente en el contexto de la autonomía indígena y el uso de recursos naturales. La Sala constató que hubo una vulneración de los derechos de la comunidad, evidenciando un retardo injustificado por parte de la autoridad de tierras en la resolución de solicitudes de la comunidad, lo que afectó su autonomía y derechos territoriales.

La Corte Constitucional declaró la carencia actual de objeto por hecho superado. Esto se debe a que la situación problemática que originó la acción de tutela se resolvió, ya que la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) realizó las reparaciones necesarias en la red de alcantarillado y la Secretaría Distrital de Salud levantó la medida de sellamiento del establecimiento de la accionante, permitiendo su reapertura.

La Alta Corte estudió el caso de dos docentes vinculadas a instituciones educativas públicas bajo la figura de la provisionalidad. Ambas interpusieron acciones de tutela contra las Secretarías de Educación de sus municipios, alegando la vulneración de sus derechos fundamentales, incluyendo el derecho a la vida, al trabajo, a la salud, a la igualdad de oportunidades, a la no discriminación, y a la estabilidad laboral. La Corte determinó que la acción de tutela era el remedio adecuado en el presente cado, dado que se encontraban en una condición de especial vulnerabilidad debido a su edad, estado de salud y situación económica. La Sala concluyó que se satisfacían los requisitos de procedencia de la acción de tutela y decidió tutelar los derechos fundamentales a la salud y vida digna, revocando la decisión anterior que había negado el amparo solicitado.

La Corte amparó los derechos de la servidora pública, María, quien solicitó continuar trabajando de manera virtual desde el exterior debido a las amenazas de violencia que enfrentaba en Colombia por parte de su expareja. La decisión de la Corte se basó en la consideración de que la Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca había vulnerado sus derechos fundamentales a la vida, a la integridad personal, a la seguridad y a la dignidad humana al negarse a establecer condiciones que le permitieran trabajar sin estar expuesta a un posible riesgo.

La Corte estudió un caso en el que se vulneraron los derechos de una paciente durante el proceso de interrupción voluntaria del embarazo (IVE). La Sala destacó que la información contenida en la historia clínica es confidencial y debe ser protegida por las entidades de salud y sus profesionales, quienes están obligados a mantener la reserva y el secreto profesional.

La Corte determinó que el Cabildo Indígena no tenía la competencia para investigar y juzgar un caso de desaparición forzada, ya que este tipo de delito está prohibido por el ordenamiento jurídico para ser conocido por jurisdicciones especiales. En consecuencia, la Corte ordenó que el expediente fuera enviado a la Fiscalía Séptima Especializada de Popayán para que asumiera el proceso correspondiente. Esto resalta la importancia de la separación de competencias entre la justicia ordinaria y la jurisdicción indígena, especialmente en casos que involucran delitos graves como la desaparición forzada. Esto resalta la importancia de la separación de competencias entre la justicia ordinaria y la jurisdicción indígena, especialmente en casos que involucran delitos graves como la desaparición forzada.

En esta acción de tutela presentada por un campesino de 80 años en Santa Marta, se buscó proteger sus derechos fundamentales al debido proceso, la vivienda y la dignidad humana en un proceso de restitución de tierras. La Corte Constitucional destacó la importancia de garantizar el acceso a la justicia y la defensa técnica, especialmente para las víctimas de desplazamiento forzado. En su decisión, la Corte anuló las decisiones del juzgado que afectaron al campesino y subrayó la necesidad de que los jueces valoren adecuadamente las pruebas y actúen con imparcialidad. Además, se resaltó que la falta de asesoría jurídica adecuada configuró un defecto procedimental absoluto, que vulneró sus derechos. Este caso refleja las dificultades que enfrentan quienes han sido despojados de sus tierras y la urgencia de abordar las irregularidades judiciales para asegurar un proceso justo y equitativo en la restitución de tierras, así se protege a las comunidades vulnerables.

Se trata del fallo de la Corte en la que estudió una tutela presentada por el periódico El Colombiano de Medellín contra el alcalde de la ciudad, en la que alegó violaciones a la libertad de expresión y de prensa debido a publicaciones del alcalde en redes sociales que cuestionaban la imparcialidad del medio. La Corte instó al alcalde a reconocer la legitimidad de las informaciones del medio y a fomentar un diálogo respetuoso con los medios, subrayando la importancia de mantener espacios de convivencia pacífica en el ejercicio del periodismo. La Corte determinó que la acción no cumplía con el requisito de subsidiariedad, ya que la accionante no solicitó la rectificación de la información publicada en redes sociales, lo cual es necesario para proteger la libertad de expresión.

En una decisión histórica, la Corte Constitucional de Colombia ha concedido el amparo de los derechos fundamentales a la salud y a la vida de una paciente que solicitó un examen genético para detectar riesgos de cáncer hereditario. La corte ordena a la Unión Temporal UT Red Integrada FOSCAL – CUB la autorización y realización del examen denominado “panel para cáncer hereditario NGS (35 genes) myRisk”. Este fallo resalta la importancia de garantizar el acceso a pruebas diagnósticas esenciales en el sistema de salud colombiano.