La normativa actual exige que cualquier mineral o producto que se comercialice esté debidamente certificado respecto a su origen. Se destaca que, aunque no hay regulación específica sobre el "reciclaje de oro en desuso", existen obligaciones para las casas de compra y venta según el registro en el RUCOM (Registro Único de Comercializadores), dependiendo del origen de los materiales adquiridos. Además, se enfatiza la necesidad de que, antes de exportar estos minerales, se obtenga el visto bueno de la Agencia Nacional de Minería para garantizar el pago de regalías, atendiendo así a las regulaciones vigentes en el sector minero.