La CRA aclara que la medida de desincentivo al consumo excesivo de agua potable busca fomentar el uso eficiente y responsable del recurso, no es un castigo. Se aplica en municipios con reducción significativa en precipitación, activándose solo bajo condiciones climáticas adversas identificadas por IDEAM. El desincentivo consiste en un cargo adicional por metro cúbico que exceda el consumo objetivo, definido según el clima del municipio. La CRA regula la estructura tarifaria para incentivar el ahorro, mientras que la Superintendencia controla la aplicación y cumplimiento. Se promueve así la cultura del ahorro, la reducción de pérdidas y el cumplimiento normativo, garantizando suministro en crisis hídricas.