La CRA precisa que la metodología tarifaria, bajo los regímenes de libertad regulada o libertad vigilada, integra un cargo fijo y un cargo por consumo vinculados a los costos necesarios para garantizar la prestación continua y eficiente del servicio. El cargo fijo cubre gastos administrativos y operativos permanentes, mientras que el cargo por consumo depende del nivel de uso del servicio. La regulación establece que, independientemente del régimen aplicable, las tarifas deben someterse a las fórmulas aprobadas y reflejar integralmente calidad, penalidades y cobertura. Esto garantiza un control riguroso y la estabilidad regulatoria, no permitiendo tarifas superiores a las definidas por la CRA, asegurando protección y transparencia para los usuarios.