La Corte subraya la persistente violencia contra los firmantes del Acuerdo de Paz y la necesidad de una respuesta inmediata y eficaz ante la crisis. Se enfatiza la importancia de crear una ruta integral de atención para las víctimas de confinamientos, además de mejorar la coordinación interinstitucional. A pesar de las advertencias previas, la Corte señala que la situación sigue siendo crítica, demandando al gobierno actuar de manera rápida y articulada para salvaguardar los derechos fundamentales de estas poblaciones vulnerables.