Para la verificación de la capacidad financiera, se exige la presentación de estados financieros auditados y otros documentos que demuestren la situación financiera de la empresa. Esto incluye la presentación de estados financieros consolidados si es aplicable. Cada entidad estatal tiene la autonomía para determinar la capacidad financiera necesaria, basándose en el objeto contractual y en el estudio del sector. Esto significa que los requisitos pueden variar según el tipo de contrato y las características del mercado. La entidad estatal es responsable de realizar una verificación directa del cumplimiento de los requisitos habilitantes, asegurándose de que los proponentes cumplan con las condiciones establecidas en los pliegos de condiciones. En resumen, la capacidad financiera se establece a través de un proceso que incluye la definición de requisitos claros, un análisis sectorial, la evaluación de indicadores financieros y la verificación de la documentación presentada por los proponentes.