La CRA aclaró que las empresas de servicios públicos pueden operar con esquemas diferenciados en zonas rurales, incluso si atienden la cabecera municipal con un modelo convencional. Esta flexibilidad aplica cuando el área rural, como la vereda Tierra Grata, presenta limitaciones técnicas o de infraestructura que justifiquen un esquema adaptado. La clave es que el prestador justifique estas condiciones, defina un plan de gestión y realice los reportes exigidos. No obstante, la metodología tarifaria se aplicará al Área de Prestación del Servicio completa, sin que la diferenciación rural implique automáticamente tarifas separadas, a menos que se cumplan criterios regulatorios específicos.