El Gobierno delimitó tres Distritos Mineros Especiales en Nariño como parte de su política de transformación territorial y minería sostenible. La medida busca ordenar la actividad minera, promover la formalización y generar alternativas económicas para las comunidades, bajo un enfoque de diversificación productiva y transición energética justa. Estos distritos funcionarán como espacios de articulación entre autoridades, comunidades y sector productivo para construir planes estratégicos participativos. La iniciativa prioriza la protección ambiental, el respeto por las comunidades étnicas mediante consulta previa y el mejoramiento de las condiciones de vida, consolidando un modelo de desarrollo integral en las regiones mineras.