La Superintendencia de Servicios Públicos aclaró que los subsidios en acueducto y alcantarillado deben cubrir la diferencia económica entre el costo real del servicio y el pago básico del usuario, mediante transferencias monetarias. No es viable que los municipios salden el déficit de subsidios entregando obras de reposición, optimización o expansión de redes, pues estas inversiones no cumplen la función redistributiva ni responden a la naturaleza financiera y contable de los subsidios. Los recursos para subsidios deben manejarse en cuentas segregadas con contabilidad propia, garantizando transparencia y estricta destinación, conforme a la normativa vigente. Esta medida asegura el equilibrio financiero y social del sector.