Para demostrar la ruptura del equilibrio económico del contrato, se deben seguir los siguientes pasos: Identificación de la ecuación económica del contrato: Es necesario comprender y definir la estructura económica que gobernaba el contrato al inicio de su ejecución, incluyendo derechos y obligaciones de ambas partes. Determinación del factor de desfase: Se debe identificar el evento o hecho que ha causado el desequilibrio, señalando las circunstancias específicas que alteran las condiciones contractuales. Prueba de las causas: La parte que alega la ruptura debe probar las causas que originaron el desbalance, detallando cómo estas son ajenas a su control y no corresponden a riesgos normales de la actividad. Efecto económico correspondiente: Se debe demostrar el impacto financiero de la ruptura, es decir, cómo el desequilibrio afecta de manera efectiva las prestaciones y los resultados económicos esperados del contrato. Causalidad entre hechos y desbalance: Es vital establecer la relación de causalidad entre los hechos que originan las alteraciones y el desbalance en la ecuación económica. Esto requiere una conexión clara entre las acciones u omisiones de la otra parte del contrato y la afectación sufrida. Presentación de evidencia sólida y técnica: Debe aportarse documentación precisa, análisis financieros y, de ser necesario, informes de expertos en finanzas o contabilidad que validen las afirmaciones presentadas.