La actualización de las tarifas es una decisión de la entidad tarifaria local, teniendo en cuenta que se debe presentar una acumulación de por lo menos el 3%. La persona prestadora puede dejar que se presente una acumulación mayor al 3% para realizar la actualización. La variación se calcula teniendo en cuenta el momento en que inicia la aplicación de las tarifas, desde ahí se empieza a tener en cuenta los incrementos del IPC y una vez dichos incrementos al ser sumados sean superiores al 3% se puede aplicar dicho valor.