La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (SSPD) subraya la obligación de los municipios de garantizar la prestación eficiente del servicio público de aseo en todo su territorio, incluyendo las zonas rurales y de difícil acceso. Esta responsabilidad implica definir esquemas de prestación, elaborar Planes de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIRS) y coordinar con los prestadores para asegurar una capacidad operativa real. La delimitación de las áreas de servicio no puede ser solo documental, sino que debe reflejar las condiciones geográficas y técnicas. Además, se aclara que no es viable trasladar a los usuarios la obligación de transportar residuos a puntos de acopio que no estén debidamente formalizados y garantizados.