El CONPES formuló la Política Nacional para la Sustitución del Asbesto Instalado en Colombia, cuyo objetivo es reducir, a 2036, la exposición ocupacional, ambiental y domiciliaria de la población a los riesgos para la salud y el ambiente asociados con la presencia de este material en edificaciones, infraestructura y redes de servicios. La política busca prevenir afectaciones mediante el fortalecimiento de las capacidades institucionales, técnicas, sanitarias, ambientales y de gobernanza para avanzar en una gestión integral del riesgo. Aunque el uso del asbesto está prohibido en Colombia desde 2019, el país aún enfrenta desafíos relacionados con la identificación, remoción segura y disposición final del material instalado. El CONPES 4211 articula a diferentes ministerios y entidades para mejorar la generación de información, asegurar mecanismos de financiación coordinada, optimizar la gestión de residuos y fortalecer la vigilancia en salud. La estrategia contempla 52 acciones y será objeto de seguimiento hasta 2036.