El Ministerio de Ambiente aclaró el contexto normativo sobre la gestión de llantas usadas, precisando que su rol no es regular la constitución de empresas, sino establecer los Sistemas de Recolección Selectiva y Gestión Ambiental. Esta normativa exige a los productores la formulación y cumplimiento de requisitos para garantizar la recolección, tratamiento, aprovechamiento y disposición final de los neumáticos. El objetivo es que las llantas sean valorizadas como materia prima para diversos usos, lo cual contribuye directamente a la prevención y el control de los factores de deterioro ambiental. Los gestores de llantas usadas, quienes realizan actividades de reencauche, almacenamiento y aprovechamiento, son parte fundamental de este sistema bajo la supervisión de la autoridad ambiental.