La CREG estableció disposiciones transitorias para la compra de energía destinada al mercado regulado, con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2025. Esta normativa busca garantizar la cobertura de la demanda regulada y fomenta la competencia en el mercado de energía. Los comercializadores pueden contratar energía directamente para atender la demanda no cubierta por otros mecanismos. La normativa enfatiza la importancia de la transparencia y la eficiencia en el proceso de compra, así como la obligación de las empresas de servicios públicos de garantizar el suministro a sus usuarios. La medida responde a la evolución del fenómeno de El Niño y los precios de la bolsa de energía. La CREG crea un marco regulatorio que permite a los comercializadores adaptarse a los cambios en el mercado. Las compras de energía deben realizarse de manera eficiente y competitiva, con un enfoque en los intereses de los usuarios. Además, la normativa incluye mecanismos para el traslado de costos y la verificación de contratos por parte de las autoridades competentes.