La CRA ha puesto en marcha un proyecto que modifica la regulación vigente para promover el uso eficiente del agua, especialmente durante periodos de escasez por fenómenos naturales y variabilidad climática. La iniciativa busca armonizar los desincentivos por consumo excesivo y pérdidas de agua con los nuevos marcos tarifarios adoptados en 2026. La propuesta actualiza el ámbito de aplicación, las reglas para determinar el consumo objetivo y los mecanismos de facturación. Asimismo, fortalece los incentivos para que las empresas prestadoras del servicio de acueducto reduzcan pérdidas y gestionen el recurso de manera más eficaz, incluyendo una nueva categoría para suscriptores no residenciales y grandes unidades habitacionales. Las prestadoras deberán intensificar sus programas de reducción de pérdidas y uso eficiente, y se reconocerá a aquellas que demuestren una gestión destacada en el ahorro hídrico.