Este instrumento, basado en los principios de análisis gráfico de datos, es considerado esencial para una buena práctica investigativa, permitiendo una primera inspección de los datos y la identificación de comportamientos inusuales o atípicos. El método de la Caja de Bigotes compila medidas de tendencia central y sirve para identificar la distribución de los conjuntos de datos, facilitando la detección de valores extremos. Se compone de "La Caja", que representa los cuartiles y la mediana, y "Los Bigotes", que establecen límites basados en 1.5 veces el rango intercuartílico.
Cualquier dato que se encuentre fuera de estos "bigotes" se considera un dato atípico o alejado del centro, lo que podría distorsionar medidas de tendencia como el promedio o la mediana. La aplicación de este criterio busca asegurar que la propuesta regulatoria se base en información depurada y fiable, garantizando la robustez de los cálculos para la definición de la metodología tarifaria.