No generan relación laboral ni prestaciones sociales, lo que significa que el contratista debe mantener autonomía e independencia en la ejecución de la labor. Para la celebración de estos contratos, no se requiere expedir un acto administrativo de justificación de la contratación directa, y el contratista no necesita estar inscrito en el Registro Único de Proponentes (RUP). La renovación de un contrato de prestación de servicios implica la celebración de un nuevo contrato con características similares al anterior, pero bajo condiciones diferentes. Si persiste la necesidad de los servicios y la insuficiencia de personal de planta, se puede considerar la celebración de un nuevo contrato, cumpliendo con todos los requisitos necesarios. Se pueden incluir cláusulas excepcionales en los contratos, como la caducidad, modificación, interpretación o terminación unilateral, siempre que se pacten expresamente.