La sentencia aborda el desequilibrio económico del contrato en el contexto de una controversia entre Ingeniería Integral de Obras – Ingeobras S.A.S. y el Departamento de Santander, relacionada con el contrato de interventoría para la remodelación del Hospital Caicedo y Flórez. El contrato, celebrado el 22 de agosto de 2011, tenía un plazo inicial de seis meses y un valor de $143.568.792. Sin embargo, la ejecución del contrato se vio afectada por la suspensión del mismo debido a la necesidad de realizar ajustes en los diseños arquitectónicos y estructurales, lo que generó un retraso significativo.
La Sala determinó que Ingeobras no probó adecuadamente su afirmación de desequilibrio. El Alto Tribunal destacó que la demandante no presentó pruebas documentales ni testimoniales que respaldaran su reclamo sobre los mayores costos y la utilidad dejada de percibir. Además, se señaló que el contrato incluía una etapa de revisión y ajuste de los diseños, lo que implicaba que Ingeobras estaba al tanto de las condiciones contractuales al momento de presentar su oferta.
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