La razón detrás de esta propuesta es que la instalación de estos medidores permitiría a la empresa: disminuir perdidas, mejorar el control y beneficiar a comunidades vulnerables. Este enfoque se alinea con la responsabilidad social de las empresas de servicios públicos y con las políticas de subsidios que buscan mejorar la infraestructura y el acceso a servicios en sectores vulnerables. Sin embargo, la implementación de tal programa dependería de la viabilidad financiera de la empresa y de la disponibilidad de recursos para cubrir estos costos sin trasladarlos a las comunidades beneficiarias.