“La defraudación de fluidos, es un incumplimiento del contrato de servicios públicos que puede dar lugar a la terminación del contrato. Además, es un delito contemplado en el artículo 256 de la Ley 599 de 2000, por lo que los prestadores podrán adelantar la acción penal por defraudación de fluidos y las actuaciones correspondientes con el fin de buscar el pleno resarcimiento económico por los perjuicios derivados de cualquiera de esas conductas”.