Tras casi una década, Colombia despachó 300 toneladas de residuos peligrosos con bifenilos policlorados (PCB) desde Santa Marta rumbo a Bélgica. Estas sustancias, altamente contaminantes y utilizadas en equipos eléctricos, requieren un tratamiento especializado que excede la capacidad nacional, haciendo necesario su envío al exterior para una eliminación segura. Esta operación es clave en el objetivo del país de erradicar las 860 toneladas de PCB restantes antes de 2028, habiendo ya eliminado 9.400 toneladas. El proceso, resultado de una colaboración entre entidades nacionales e internacionales, reafirma el compromiso de Colombia con sus obligaciones ambientales globales.