El Gobierno anunció un plan integral de inspección y control para blindar la calidad y el abastecimiento de etanol en Colombia. Esta ofensiva interinstitucional, junto a la SIC, busca asegurar que el biocombustible cumpla los estándares técnicos, protegiendo al consumidor y al empleo. Además de la vigilancia, se instalaron mesas técnicas para definir soluciones regulatorias de largo plazo en precios y distribución. Aunque gremios como Asocaña y las centrales obreras participaron en la concertación, se reportó la inasistencia de distribuidores mayoristas y la ACP. El Ejecutivo reafirmó su compromiso con un mercado transparente y sostenible orientado a la transición energética