La CRA respondió que la gestión comunitaria de residuos orgánicos mediante pacas digestoras es reconocida como una alternativa válida, descentralizada y de bajo costo para el tratamiento de residuos, especialmente en municipios pequeños y en contextos de fortalecimiento social y ambiental. Señaló que esta práctica fue analizada dentro del estudio de revisión de fórmulas tarifarias del servicio de aseo y que existe un diálogo continuo con las comunidades que la implementan. La Comisión explicó que el marco regulatorio vigente y el Decreto Basura Cero prevén la creación de incentivos tarifarios para este tipo de iniciativas, los cuales harán parte de un proyecto regulatorio incluido en la agenda de 2026. Dicho instrumento buscará armonizar la gestión comunitaria con la normativa vigente, mediante metodologías de aforo y reconocimiento de costos, garantizando su viabilidad técnica, ambiental y económica.