El Decreto 1275 de 2024 reconoce las competencias ambientales y sancionatorias de las autoridades indígenas, basadas en su autonomía y Derecho Propio, para sus miembros y dentro de sus territorios. Esto no despoja a las Corporaciones Autónomas Regionales (CARS) de sus funciones, pues el Decreto no altera el marco legal de las autoridades ambientales estatales. La competencia sancionatoria de las autoridades indígenas es prevalente para sus integrantes en su territorio. Para infracciones cometidas por no indígenas en territorios indígenas, se establece la coordinación entre la autoridad ambiental competente y la indígena para la imposición de sanciones y medidas restaurativas, bajo principios de concurrencia, complementariedad y subsidiariedad, buscando una gestión ambiental articulada sin sustitución de competencias.