La SIC evaluó la propuesta de la CREG para modificar la remuneración del Cargo por Confiabilidad (CxC) aplicable a plantas de generación existentes. La CREG busca reducir la supuesta sobrerremuneración de estas plantas—cuyas inversiones ya están amortizadas—para generar ahorros a los usuarios, argumentando que el precio de subastas basado en nuevos proyectos es ineficiente para ellas. La alternativa elegida por la CREG (Alternativa 3) establece que el precio del CxC para plantas existentes se fijará según el precio de la última subasta, actualizado. La SIC consideró que esta medida, al diferenciar el trato en función de si la planta es "existente" o "no existente", tiene un fundamento teórico razonable y coherente con el régimen de competencia. Sin embargo, la SIC notó la ausencia de un análisis cuantitativo y empírico similar al desarrollado para la propuesta inicial. Por ello, la SIC recomendó a la CREG complementar la justificación técnico-económica de la alternativa regulatoria adoptada, para fortalecer la legitimidad de la regulación.