Esta tiene por objetivo mejorar las condiciones sociales, económicas y de mercado del sector cafetero colombiano. Declara al café como bebida nacional, promueve su consumo interno y crea el programa de donación voluntaria “Quiero a los Cafeteros”, cuyos recursos se destinarán al Fondo para la vejez de los caficultores. Además, busca fortalecer a pequeños productores, recolectores y comunidades rurales e indígenas mediante apoyo técnico y financiero, estrategias de formación, impulso a cafés especiales y programas de inclusión en compras públicas. También promueve la educación agropecuaria y contempla la inclusión del café en programas de alimentación estatales, siempre que cumpla criterios nutricionales. Todo ello apunta a dinamizar la economía rural con enfoque social, cultural y sostenible.