La CRA precisó que la metodología tarifaria para prestadores del servicio público de aseo en municipios con más de cinco mil suscriptores reconoce un costo denominado “alternativa a la disposición final” para reflejar de manera adecuada los costos asociados al manejo de residuos. Este costo reúne dos componentes principales: el costo de disposición final (CDF) y el costo de tratamiento de lixiviados (CTL). La suma de estos costos representa las cargas financieras necesarias para cubrir la correcta disposición de residuos y el tratamiento ambientalmente adecuado de los líquidos generados en los sitios de disposición. Este enfoque busca garantizar que los prestadores sean remunerados por estas actividades críticas, asegurando la sostenibilidad ambiental y financiera del servicio público de aseo, aunque actualmente no contempla de forma explícita el costo del tratamiento de residuos orgánicos biodegradables. La CRA trabaja en estudios para actualizar esta fórmula y reconocer de manera más integral los costos reales del servicio.