El término "área-fuente" se refiere a zonas con múltiples fuentes de emisión que afectan la calidad del aire y se clasifica en cuatro clases según la concentración de contaminantes. La autoridad ambiental competente es responsable de clasificar estas áreas y exigir a los agentes emisores información periódica sobre sus emisiones. Además, los permisos no representan derechos adquiridos y pueden ser modificados o suspendidos según las condiciones ambientales. El marco legal relevante incluye la Ley 99 de 1993 y el Decreto 948 de 1995, entre otros.