El proyecto de norma establece que a partir del 1° de enero de 2025, los avalúos catastrales de predios urbanos y rurales no formados ni actualizados en 2024 tendrán un incremento del 3%, alineado con la meta de inflación proyectada por el Banco de la República. Este ajuste se fundamenta en el Índice de Valoración Predial (IVP) y el Índice de Precios al Productor Agropecuario (IPPA), que reflejan variaciones económicas. Además, se contempla que los catastros descentralizados pueden calcular un IVP diferencial. El decreto rige desde el 1° de enero de 2025 y sustituye disposiciones anteriores, buscando una actualización equitativa y acorde a las condiciones económicas del país.