Estos mecanismos trabajan en conjunto para asegurar que las tarifas de los servicios públicos sean justas, transparentes y accesibles para todos los usuarios haciendo que la regulación de la prestación de servicios públicos y la protección de los derechos de los usuarios se base en un marco legal robusto, supervisión efectiva por parte de organismos competentes y mecanismos que garantizan la transparencia, la justicia y la equidad en el acceso a estos servicios esenciales. Este concepto busca conciliar la realidad del servicio público con los principios de justicia social y equidad, asegurando que los usuarios cumplan con sus obligaciones de pago y que los prestadores actúen de manera responsable y eficiente.