“Esta Superintendencia observa que las medidas que pretende adoptar el regulador a través de este proyecto operan como alternativas en favor de las empresas que tienen contratos o convenios vigentes para la exploración y producción de hidrocarburos. En efecto, el proyecto ofrece a los contratistas la posibilidad de extender los plazos para ejecutar actividades exploratorias con un beneficio adicional consistente en la reducción de garantías. Adicionalmente, permite a los agentes con contratos vigentes de exploración y explotación de hidrocarburos a partir de yacimientos no convencionales modificar dichos contratos, con el fin de orientar su ejecución a: (I) la generación de energía a través de FNCE, (II) el uso de energéticos alternativos, y (III) la captura, almacenamiento y utilización de carbono. En la misma línea, el proyecto permite que las inversiones remanentes de contratos vigentes puedan ser destinadas, hasta en un 50%, a las tres finalidades previamente referidas”.