Cuando el suscriptor o usuario lo solicite, la entidad prestadora de los servicios públicos deberá efectuar una revisión de las redes internas a fin de establecer si hay deterioro en ellas y, de ser el caso, podrá hacer las sugerencias que considere oportunas para su reparación, así como exigir las adecuaciones y reparaciones que estime necesarias para la correcta utilización del servicio.