El Ministerio de Ambiente aclaró que los municipios en Colombia son responsables de controlar la contaminación por ruido, a través de sus alcaldes como autoridades de policía, en coordinación con la Policía Nacional y las Corporaciones Autónomas Regionales. Estos tienen la competencia para otorgar permisos excepcionales de emisión de ruido, dictar normas locales para protección ambiental, y ejercer vigilancia y control de actividades generadoras de ruido, aplicando medidas correctivas según la normatividad vigente. La entidad central no ejecuta acciones directas, sino que formula políticas para que las autoridades territoriales atiendan quejas y denuncias ciudadanas relacionadas con contaminación acústica. Así, las responsabilidades se distribuyen entre municipios, entidades ambientales y policía para proteger la salud pública y el derecho a un ambiente sano.