Cuando hay un “saldo congelado” en la factura de energía por una reclamación en curso, el nuevo propietario que quiere cambiar la titularidad del recibo enfrenta que esa deuda sigue vinculada con el suscriptor anterior. Según la Superintendencia, mientras se resuelven los recursos contra la factura, el usuario no debe pagar las sumas reclamadas, solo lo que no está en disputa o un promedio del consumo de los últimos cinco periodos. No existe un procedimiento específico para liquidar ese saldo pendiente, salvo que quien hizo el reclamo desista expresamente del recurso, lo que permitiría pagar la deuda. Además, el nuevo propietario adquiere los derechos y obligaciones vigentes del contrato, por lo que para cambiar la titularidad se debe cumplir con lo estipulado en el contrato de condiciones uniformes y cancelar las obligaciones pendientes que pueda haber. Esto asegura que el cambio de titularía se realice sin cargas irregulares.