La norma regula la implementación de Comunidades Energéticas en Colombia, beneficiando a más de 500,000 familias. Este modelo permite a las comunidades generar y vender energía de manera conjunta, promoviendo la democratización y descentralización del acceso a la energía limpia. La normativa introduce la agregación virtual de fronteras, facilitando la integración de usuarios dispersos geográficamente dentro del mismo mercado de comercialización.