Por lo tanto, todos los propietarios en conjunto pueden beneficiarse de la exención, pero esta no se reparte individualmente. Además, para mantener el beneficio, es necesario que la totalidad de los fondos obtenidos de la venta se destinen a cumplir con los requisitos establecidos, como depositarlos en cuentas específicas o aplicarlos al pago de créditos hipotecarios relacionados con la propiedad vendida. Si se retiran para otros propósitos, se perderá la exención y se aplicarán las retenciones correspondientes.