La metodología tarifaria señalada por la CRA de precio techo, implica un precio máximo por área de prestación del servicio (APS) en cada municipio o distrito, el cual atenderá a un costo fijo y un costo variable por tonelada. Este último al ser variable determina que la tarifa no mantenga un valor fijo para cada periodo de facturación, atendiendo a los componentes y cálculo del mismo.