El proyecto de decreto prohibirá la estabilización del ingreso al productor fósil para combustibles líquidos derivados del petróleo que se usen como materia prima en la producción de otros combustibles, incluidos los destinados a quemadores industriales. Esta medida responde al elevado costo fiscal del FEPC, estimado en 131 mil millones de pesos solo para el diésel industrial entre enero y abril de 2025, lo cual desvirtúa el propósito original del fondo de beneficiar al consumidor final. Ahora, el ingreso al productor de estos combustibles se establecerá a precio libre. Se exceptúan de esta prohibición los combustibles para la producción de gasolina oxigenada con etanol anhidro y diésel mezclado con biocombustibles o combustibles renovables, en consonancia con los objetivos ambientales y de transición energética del país.