La CRA justifica la adopción del esquema tarifario basado en número de usuarios debido a limitaciones técnicas y costos elevados para medir residuos individualmente, especialmente en municipios pequeños y medianos con baja capacidad de gestión. Se utiliza macromedición y factores promedio para estimar residuos por tipo de usuario, asegurando costos fijos y variables reflejados en la tarifa. Esta metodología busca captar economías de escala y promover la eficiencia, estabilidad financiera y sostenibilidad del servicio, reconociendo además las dificultades técnicas y administrativas que enfrentan los prestadores en localidades pequeñas. El nuevo marco tarifario, en construcción, busca superar las dificultades actuales y mejorar la atención a hogares de bajos ingresos.