La medida tiene como objetivo establecer medidas necesarias para el funcionamiento de los territorios indígenas en materia ambiental y el desarrollo de las competencias ambientales de las autoridades indígenas, así como su coordinación efectiva con otras autoridades y entidades. Se otorgan competencias complementarias a las autoridades indígenas en materia ambiental, que incluyen la formulación y desarrollo de instrumentos de regulación y gestión ambiental, como planes de ordenamiento ambiental indígena y programas para la protección de ecosistemas y biodiversidad. La medida busca no busca solo proteger el medio ambiente, sino también fortalecer la capacidad de autogobierno de los pueblos indígenas en la gestión de sus territorios.