El Gobierno actualizó su Política Nacional del Agua (2026-2050) tras 16 años, una iniciativa del Gobierno de Gustavo Petro y el Ministerio de Ambiente para enfrentar la crisis climática. La nueva hoja de ruta redefine el agua como un bien común y eje del ordenamiento territorial, pasando de una gestión exclusiva del recurso a una visión integral. Incorpora justicia hídrica y ambiental, protección de ecosistemas y sostenibilidad, con el fin de fortalecer la gobernanza y la resiliencia climática. Su formulación fue altamente participativa, involucrando a más de 1.131 personas de diversos sectores y comunidades, con un 54% de mujeres, consolidando un enfoque territorial y corresponsable para la gestión hídrica del país.