El Consejo de Estado condenó solidariamente al Municipio de Tenjo y al propietario de una fábrica de pólvora por la explosión ocurrida en 2013. La decisión señaló que la fábrica operaba sin la licencia ambiental obligatoria, requisito previo para ejercer legalmente actividades peligrosas como la producción y almacenamiento de pólvora y juegos pirotécnicos. Además, el Municipio incumplió con su deber de control y vigilancia, ya que, pese a haber sido informado sobre la ilegalidad de la actividad en 2012, no tomó medidas para clausurar la instalación. También se evidenció que la fábrica almacenaba pólvora sin las condiciones de seguridad establecidas en la normativa, aumentando el riesgo de accidentes. Por esto, tanto el Municipio como el propietario deben responder por los daños ocasionados y resarcir a las víctimas.