La remuneración por tonelada procesada, aunque incluye costos fijos, incentiva a las ORO a consolidar su tamaño. La provisión para la transición vehicular se destina solo a la adquisición de vehículos, no a costos operativos como combustibles o chatarrización, que no están cubiertos por el modelo. Asimismo, no se remunera el costo de espacios o infraestructura para trasbordo, basándose en la normativa que no los exige. Costos como capacitación y bienestar (incluyendo SG-SST) están contemplados en un rubro adicional, y la calibración del pesaje se imputa al mantenimiento.