La Corte Constitucional amparó los derechos a la consulta previa y al territorio de la comunidad indígena de Mocondino, en Pasto, debido a la amenaza que representaba un proyecto de granja avícola contiguo a su cementerio comunitario, un lugar sagrado para ellos. A pesar de las solicitudes realizadas a lo largo de los años, su territorio colectivo aún no ha sido reconocido por el Estado. La Corte enfatizó que la presencia de pueblos indígenas en entornos urbanos debe ser reconocida y protegida, reflejando el pluralismo y la diversidad cultural del Estado social de derecho.