La CREG puso en marcha un ajuste regulatorio para integrar las Zonas No Interconectadas al Sistema Interconectado Nacional. La medida busca actualizar y unificar las normativas que regirán esta transición, dado que las regulaciones previas no eran completamente aplicables a las particularidades de estos mercados. El propósito es garantizar una prestación de servicio eléctrico adecuada y sostenible, incentivando la competencia y asegurando la solidez financiera de las empresas del sector. Se establecen nuevas directrices para la remuneración de la distribución y comercialización de energía, con el fin primordial de beneficiar a los usuarios finales en aspectos clave como la calidad, la oportunidad y el costo del servicio. Este marco define fases claras para la interconexión, modernizando la infraestructura y ampliando la cobertura energética a nivel nacional.