El Gobierno estableció por primera vez lineamientos de resiliencia para el Sistema Interconectado Nacional (SIN). El objetivo es blindar el sistema eléctrico del país, anticipar riesgos y fortalecer la infraestructura para garantizar un suministro de energía seguro, confiable y continuo, evitando apagones. Esta normativa ordena incorporar obras estratégicas, fortalecer la ciberseguridad, modernizar la planeación de la expansión y acelerar inversiones. Busca preparar el sistema ante fenómenos climáticos extremos, fallas técnicas, ataques cibernéticos y otros eventos de alto impacto. Además, crea una metodología para identificar vulnerabilidades e incluye criterios de redundancia y planes de recuperación del servicio, asegurando una red más robusta frente a los desafíos futuros y el crecimiento de la demanda.