Entre las disposiciones, se destacan la expedición de decretos para limitar la intermediación y reventas especulativas, la regulación transitoria del precio del gas interrumpible y la optimización del uso de la planta de regasificación. Además, se fortalecerá el monitoreo de precios, se agilizarán trámites para nuevos proyectos de infraestructura y se promoverán planes de sustitución energética en la industria. El compromiso es claro: el gas no faltará y no se permitirán abusos en su precio, manteniendo la estabilidad para los usuarios y el país.