Si existen desacuerdos entre los comisionados designados para su aprobación, y no pueden llegar a un consenso, el acta debe someterse nuevamente a consideración del máximo órgano social para su aprobación. La firma de los comisionados, junto con las del presidente y secretario, es esencial para la validez del acta como medio probatorio de los eventos registrados. Estos procedimientos son fundamentales para garantizar la transparencia y validez de las decisiones adoptadas en las reuniones.