Las conclusiones destacan que los contratos de concesión se rigen por las leyes vigentes al momento de su perfeccionamiento sin excepciones. Si las normas son modificadas posteriormente, solo se aplicarán aquellas que sean más favorables para el concesionario, exceptuando las que alteren las contraprestaciones económicas a favor del Estado. Además, se menciona que durante el periodo de transición, que abarca desde el vencimiento del contrato hasta la decisión sobre una nueva concesión, se mantienen las condiciones del contrato original. En resumen, el régimen de transición asegura que los derechos y obligaciones de los concesionarios se respeten conforme a las normas vigentes al momento de la celebración del contrato, promoviendo la estabilidad y la confianza en el sector minero.